El facilitador

Del grupo de encuentro


Facilitar significa aportar la propia presencia, con la actitud que permite la aceptación de cada momento por el que pasa el grupo y la aceptación de las personas que lo integran.

Facilitar más que usar técnicas es permitirse ser persona ante otras personas. Esto quiere decir estar informado y también estar abierto a la totalidad de sentimientos experimentados.

Facilitar más que una habilidad es un modo de ser resumido en la siguiente pregunta:


¿Puedo permitirme ser persona, ser humano

más que experto escondido en un rol profesional?


Así lo expresa Carl Rogers en su libro Grupos de encuentro, en afirmaciones que redacto en primera persona:


  • Como facilitador pongo en relieve mis rasgos humanos, mi actitud informal

  • No apabullo a la gente con mis diplomas, técnicas o conocimientos

  • Busco que todos estemos en condiciones de igualdad para participar

  • La intimidad no es instantánea. La descubrimos gradualmente

  • Reconozco y permito los esfuerzos de la comunidad por aliviar el dolor ajeno

  • Como facilitador busco estar plenamente presente

  • No soy experto en cuanto al grupo que inicio

  • Me permito conmoverme

  • Creo en mis capacidades para crear condiciones para el crecimiento ajeno

  • Me doy cuenta de mi temor a mostrarme humano

  • Me permito sentir mi aprensión, mi miedo al iniciar cada grupo

  • En la apertura me permito el silencio receptivo y atento

  • Me interesa ser más persona que un rol impersonal


Y dice también:

¿Cómo puedo actuar como facilitador?


  • Se que el grupo desarrollará su potencial

  • La sabiduría del organismo también es sabiduría grupal

  • No tengo metas específicas para el grupo. Espero un proceso en el grupo.

  • El grupo se moverá por sí mismo, no por mi manejo

  • Es habitual que me sienta también cómodo y competente y también puedo sentir celos ante otros co-facilitadores

  • Me permito sentir facetas nuevas de mí mismo. Como todos yo también estoy descubriéndome

  • Permito que cada persona esté presente de manera cabal: con sentimientos e ideas propios


Cómo inicio en cada grupo:

Continúa Carl Rogers


Puedo decir algo como:


  • "Sospecho que al final nos conoceremos mejor que ahora"


  • "Estamos listos para empezar: podemos hacer de esta experiencia exactamente lo que deseemos"


  • "Me siento un poco inquieto pero me tranquilizo de alguna manera cuando los miro y comprendo que todos nos hemos embarcado en lo mismo"


  • "No tengo idea de lo que va a suceder y al mismo tiempo confío en que todo irá bien"


  • Siempre me asalta alguna ansiedad al iniciar


  • En otros momentos siento tranquilidad y deseo de no orientar. Esto ejerce influencia liberadora en los demás


  • Escucho con la mayor sensibilidad y esmero de que soy capaz, a cada individuo que se expresa


  • Escucho sin juzgar lo dicho como superficial o importante


  • Para mi: el individuo que habla merece que se le escuche y comprenda


  • Yo convalido a la persona. Me centro en la persona que habla. Me interesa el significado de sus experiencias


  • Mi deseo es crear un clima de seguridad psicológica


  • Otra forma de crear un clima seguro: que el individuo sienta que estaré a su lado en el momento del dolor


  • Le hago llegar una señal de que percibo su estado de ánimo


Aceptación del grupo:


  • Tengo muchísima paciencia con el grupo y con las personas que lo integran


  • Lo mejor es Aceptar al grupo tal como está


  • Muchos procedimientos y ejercicios no los considero provechosos a largo plazo


  • Evito que la persona se cuestione después: ¿porqué hice las tonterías que me pidieron?


  • Lo mejor es vivir al grupo en el estado en que se encuentra.


Estos pensamientos y afirmaciones son adaptaciones del capítulo 3 ¿Puedo actuar como facilitador de un grupo? del libro Grupos de encuentro de Carl Rogers. Editorial Amorrortu.

Carlos Mario Facilitador:


Estar en grupo me trae una larga historia de recuerdos asociados a mi timidez y a mi participación en organizaciones, grupos y experiencias de crecimiento personal.

Una gran parte de mi proceso de sanación ha estado dedicado a liberarme de mi miedo a estar con otros, a liberarme de mis expectativas de malestar. A pesar de obtener aprobación social mis reacciones de autocrítica me marcaron durante muchos años.

Liberarme de los patrones inconscientes pro exclusión ha sido la condición indispensable para permitirme pertenecer, participar y crecer como una presencia consciente.

Los conflictos interiores entre mis mejores intenciones positivas al relacionarme con otras personas y mis reacciones negativas inconscientes me han sumido en las incoherencias que me exigieron la búsqueda de ayudas profesionales para encontrar más armonía, humanidad, capacidad de servicio y de participación en comunidad.

Aquí y ahora en el momento de ofrecer mi participación como facilitador del grupo de crecimiento que tenemos cada sábado, soy persona nueva en esta experiencia particular. Como Rogers siento aprensión y también siento que todo va a estar bien en este novedoso encuentro.

Los temores que tú como lector puedes sentir a la hora de participar en este grupo son temores que me son familiares a mi también. La diferencia es que yo he dedicado numerosas sesiones y horas hablando de los motivos profundos que hay en mi inconsciente para asustarme a la hora de estar cercano y disponible para otros.

Los temores son energías que protegen cuando nos abrimos a lo nuevo, a lo que está fuera de nuestro total control; los temores son normales a la hora de estar en presencia de otras personas que al comienzo son desconocidos.

Tomar la opción de sentir estos temores; salirnos de las justificaciones para evadir nuestro miedo; dejar de escondernos en nuestro limitado círculo; todo esto es salir de una zona cómoda que da la oportunidad de la liberación personal, que permite el auto descubrimiento y la apertura a nuevos modos de ser para tener una vida con creciente satisfacción personal.

Aquí no hay fórmulas mágicas, promesas irracionales o advertencias manipulativas. Simplemente estoy diciendo que abrirnos a nuestras realidades, a nuestras verdades interiores, nos da ventajas y nos permite conectar con una nueva energía para enfrentar los retos que nos están esperando en el mundo que nos rodea.